Wednesday, September 15, 2010

Sóbese!

Madre mía, qué trancazo me acomodé...

Pos nada, que ya empecé mis clases. Paréntesis cultural: se me hizo una estupidez empezar clases el 13... nos dieron libres el 15, 16 y 17! Así que tuve que regresarme de Mérida para acá por dos mugrosos días que ni me dieron la clase completa. Ñaña.

OK, a lo que iba... pues el martes tuve clases de Técnicas Culinarias, y para eso tenemos que ir al Aula Cocina que está al oooootro lado del estacionamiento. Mientras estábamos en clases cayó una tromba de aquellitas. Finalmente paró pero pus todo estaba bien requete mojado. Yo iba caminando con un compañerito de mi brigada (así le dicen a tu equipo con el que vas a cocinar, me siento como en los Boy Scouts, la brigada de los Osos o algo así) y fuimos al módulo de pago de estacionamiento pa que nos dejen salir, ya ven ustedes que en las escuelas hay que cobrar todo. Pagamos y ya me despedí y yo me iba pa mi carrito que para llegar al cacho de estacionamiento en el que me quedé tienes que bajar unas escaleras o bajar una rampota. Como las escaleras estaban tapadas porque están construyendo (y además yo ya me había dado un marranazo en esos escalones porque son chiquititititos) pus bajé por la rampa. Recuerden que llovió.

Pos ahí voy, ahí voy, pian pianito, cuando me mandan un mensajito y lo iba a contestar y madres! Que piso una como placa de metal de esas que tapan un bujero onda coladera y me resbalo cual moco de influenza porcina. Sólo alcancé a gritar "AY GUEEEEEEEEEEEEYYYYYY!" mientras iba de bajada, mi celular voló por los cielos, y como seguía resbalando porque estaba mojado, caí con la pata doblada, así que me aplasté el dedo gordo del pie, me partí la rodilla, abollé mi pompa, me raspé la mano y además apachurré mi laptop. Gracias a todos los santos NADIE me vio. Bueno, creo que un guey me vio, pero me paré tan rápido que ni tiempo le di de decir pío. Salí volada a mi carro a sobarme. Mis pantalones quedaron todos rojos de que hasta la pintura le zafé a la mugrosa placa esa de metal. Pero ya me habían dicho que Diosito protege al inocente, no me protegió a mí pero sí a mi compu que ella no tiene la culpa de que yo tenga la gracia de un tlacuache machucado.

Con esto inauguré mis clases. Me siento como cuando a los barcos les rompen encima una botella, nomás que yo soy una pinche balsa onda Tom Hanks en Castaway y me reventaron una patona.

2 comments:

Pater Noster said...

santo putazo jajaja

Hope Crown said...

ja..ja...ja.. ni te conozco pero k divertida manera de narrar un dolor. Muy bueno. Thombs up